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Muchos pacientes con discapacidad psíquica no pueden recibir atención dental convencional. Su discapacidad les impide colaborar en el tratamiento y éste no se puede prestar adecuadamente si no es bajo anestesia general. Se realiza una aproximación a las circunstancias de estos pacientes y su repercusión en el entorno familiar, escolar y social.

1. PRIORIDADES
Prevención frente a terapia. Dada la necesidad de tratar a estos pacientes bajo anestesia general, el coste privado o social de cada tratamiento es exponencialmente superior frente a las medidas preventivas.
Equilibrio de los factores salud, función, bienestar, sostenibilidad, estética. Hemos de valorar cada uno por separado y llegar a un compromiso global entre todos para la actuación preventiva o terapéutica.
PATOLOGÍAS Y ACTUACIÓN PREVENTIVA ESPECÍFICA
Las medidas preventivas de cada patología, en particular, y de todas, en general, comienzan con la educación de los padres para la comprensión propia de la enfermedad. Si los padres tienen patologías propias o desconocimiento de las enfermedades orales, su tratamiento básico y su prevención, difícilmente van a poder inculcárselas a un hijo o aplicarlas, si éste es disminuido.
Sin olvidarnos de las posibles patologías generales concomitantes y lesiones de la mucosa oral, las más frecuentes serían: gingivitis-periodontitis, caries y sus repercusiones endo-perio, traumatismos y bruxismo. El limitante mayor en todas ellas es el grado de comprensión y/o colaboración del propio paciente, y habrá que tener en cuenta que bastantes de las medidas serán imposibles de realizar:
· Divulgación a padres y educadores sobre educación dietética y patológico-preventiva, identificación de hábitos y parafunciones, técnicas y utensilios de higiene dental, y la conveniencia de instaurar con periodicidad actuaciones preventivas o terapéuticas bajo anestesia general.
· Higiene personal adecuada, por el propio paciente, si pudiera, o aplicada por las personas responsables
· Revisiones periódicas, en clínica o ambulatorio, con mayor frecuencia, si el paciente coopera (meses) o en quirófano, bajo anestesia general, con carácter interventivo si fuera necesario y menor frecuencia (año/s)
· Tratamientos preventivos, normalmente con anestesia general. Profilaxis periodontal. Selladores de fisuras. Toma de impresión para protectores o férulas de descarga, así como su adaptación inmediata.

· Tratamientos curativos o paliativos. Los necesarios para evitar consecuencias mayores.
2. DIAGNOSTICO
Será eminentemente clínico, ya que se presentan, normalmente, algunas de las siguientes particularidades:
Anamnesis ambigua. El paciente no puede comunicar sus síntomas, salvo el dolor, y difícilmente puede delimitar la zona. Los padres tienen la misma limitación interpretativa que nosotros y son los que nos referirán los síntomas del paciente, de manera indirecta e imprecisa.
Exploración difícil o imposible. Habrá que hacer la exploración, normalmente, en el momento mismo de la intervención.
Medios radiológicos, pueden ser imposibles o limitados de utilizar.
Los ortopantomógrafos Están instalados para una posición vertical del paciente, de pie o sentado. La sedación intravenosa es ineficaz en la mayoría de estos pacientes para colocarles en el cefalostato y que permanezcan inmóviles el tiempo necesario. Sería más fácil conseguirlo con sedación intravenosa en posición decúbito, pero las convenciones de instalación de los ortopantomógrafos imposibilitan la maniobra.
El TAC, para el que el paciente sí puede ser colocado en decúbito supino bajo sedación I.V., es de utilidad para procedimientos quirúrgicos, pero bastante menos para procedimientos de odontología general y periodoncia preventiva.
La radiografía en quirófano es precaria para uso dental. Los conos de rayos utilizados para intervenciones de emergencia en traumatismos u hospitales de campaña, sirven para exposiciones planas como las laterales de maxilares – poco fiables para un diagnóstico dental, por la superposición de ambos lados-, las periapicales, pero no tendremos la visión global de una panorámica, salvo si tomamos una serie periapical, lenta de procesar por otro lado.
3. CONCLUSIONES
Resaltar la importancia de la prevención frente a la terapia, pero instaurar a la vez unas pautas de mantenimiento periódico con anestesia general.
Dada la precariedad del diagnóstico previo, en las intervenciones debemos disponer material, instrumental y medios para afrontar cualquier necesidad de tratamiento y resolverla lo más adecuadamente posible en el mismo acto, recalcándose la importancia de un tratamiento dental integral y sostenible en el tiempo.